Strava Premium
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El análisis de carga se queda en la superficie. No hay lectura fisiológica profunda ni seguimiento de fatiga a largo plazo.
Terminas de rodar y tu ciclocomputador te devuelve un puñado de cifras sueltas. MagliaAnalytics toma ese mismo archivo y reconstruye la sesión completa: dónde se puso serio el terreno, cuánto te costó sostenerlo y en qué momento tu cuerpo empezó a pagar la factura.
La mayoría de servicios toma tu archivo, suaviza la señal, rellena los huecos con interpolación y devuelve un titular satisfactorio. El problema no es que a veces se equivoquen. El problema es que no hay forma de saber cuándo.
Una sesión registró 1,700 vatios de pico. El GPS decía 220.
Ningún ser humano sostiene 1,700 vatios. Era un salto del sensor de velocidad que la plataforma dio por bueno y archivó como récord personal. De ahí salió el criterio de admisibilidad física que hoy revisa cada muestra antes de que ninguna cifra llegue a pantalla.
Un perfil de altimetría convencional informa de cuánto ascendiste. Este informa además de dónde se puso exigente. El color no representa metros: representa la dureza de la pendiente en cada tramo, que es lo que tus piernas recuerdan al día siguiente.
Cada zona de intensidad pide algo distinto del organismo y deja una huella distinta al día siguiente. Saber cuánto tiempo pasaste en cada una explica por qué una salida de dos horas puede dejarte más tocado que otra de cuatro. Selecciona una franja para leer qué ocurre dentro.
El ritmo que puedes sostener durante horas. Aquí se construye el motor: más capilares, mejor uso de la grasa como combustible. Es la zona donde un ciclista de fondo pasa la mayor parte de su temporada.
Si tus piernas mantienen el mismo ritmo durante toda la salida pero tu corazón necesita cada vez más latidos para sostenerlo, tienes desacople cardiaco. Es el indicador de fatiga más limpio que existe sin necesidad de medidor de potencia, y sale de dos sensores baratos.
Esta curva reúne tus máximos históricos: el sprint de cinco segundos, el ataque de un minuto, los veinte minutos que aguantaste en la subida. Puestos en la misma escala, la forma de la caída revela qué tipo de motor tienes y dónde está tu carencia.
No hace falta el equipo completo para empezar. Lo que sí hace falta es saber qué se pierde con cada ausencia, porque hay canales que sostienen a los demás. Aquí queda dicho sin adornos.
Cuántas veces late tu corazón cada minuto, latido a latido.
Se pierde el testigo fisiológico. La física te dice cuánto trabajo hiciste; el pulso te dice cuánto te costó a ti hacerlo. No son lo mismo y no se sustituyen.
Con potenciómetro usamos su lectura y no se toca. Sin él, la potencia se reconstruye a partir de tu masa, la pendiente, la velocidad y la densidad del aire correspondiente a la altitud de esa salida. El resultado siempre queda etiquetado con el modelo que lo produjo.
Gravedad, rodadura y aerodinámica. Sin sensor, con la altura del propio archivo.
Valores ilustrativos sobre una sesión tipo. La misma bicicleta y el mismo recorrido admiten cuatro rutas de cálculo distintas. Cada una declara su procedencia, y ninguna se presenta como lo que no es.
El mismo tramo, comparado entre distintos días con idéntico criterio de segmentación. Distingue si fuiste más rápido, si fuiste más regular, o si simplemente encontraste menos viento en contra.
El desgaste no lo determina el kilometraje. Lo determinan los arranques repetidos, el desnivel acumulado y el tiempo sostenido por encima de tu umbral. Todo eso queda desglosado minuto a minuto.
Son cuestiones distintas. La lectura de tendencia separa el volumen de la condición: es perfectamente posible duplicar las horas de entrenamiento sin ganar un solo vatio de umbral.
Escalador, rodador o explosivo. La clasificación no procede de un cuestionario: se deriva del contraste entre tus mejores esfuerzos reales en cada duración, medidos sobre tu propio historial.
Comparación honesta, incluida nuestra propia debilidad. Un proyecto joven tiene que ganarse la confianza salida a salida, y por eso cada número declara su procedencia.
Red social, segmentos y clasificaciones
El análisis de carga se queda en la superficie. No hay lectura fisiológica profunda ni seguimiento de fatiga a largo plazo.
Planificación y relación entrenador-atleta
El modelo analítico sigue apoyado en reglas fijas y la interfaz arrastra más de una década sin renovarse.
La lectura fisiológica más profunda del mercado
Solo funciona en escritorio, no tiene versión web ni móvil, y su curva de aprendizaje deja fuera a casi cualquier aficionado.
Lectura fisiológica profunda en el navegador
Proyecto joven. La confianza en nuestros algoritmos hay que ganársela salida a salida, y por eso cada número declara de dónde sale.
No te pedimos que confíes en que somos más baratos. Mueve los años que llevas rodando en serio y compáralo con lo que cuesta el estándar del sector durante ese mismo tiempo.
Unos 10,610 pesos en 3 años, un 75% menos que TrainingPeaks Premium.
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El nivel gratuito no es una versión mutilada: analiza tu salida con el mismo motor que los de pago. Lo que cambia es cuánto historial guardas, si ves publicidad y si puedes exportar informes.
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Lo mismo que Starter, sin publicidad, y con un distintivo que dice que sostienes el proyecto. Es la vía directa de apoyar el desarrollo.
Para quien lleva años rodando y quiere la temporada entera a la vista, más informes que se pueden enseñar.
El nivel gratuito se sostiene porque el análisis corre dentro de tu navegador y no consume servidor. Las suscripciones cubren el almacenamiento de quienes quieren su historial completo en la nube.
Tarda menos en cargarse que en explicarse. Si algún número no cuadra con lo que viviste sobre la bicicleta, escríbenos: esa discrepancia nos interesa más que un elogio.